martes, 31 de enero de 2017

Pulpo con solera.





Estos últimos meses, hemos ido llenando el congelador y bendita cuesta de enero ahora tocaba tirar de todo ello.

Entre esas cosas había un par de tentáculos de pulpo que habían sobrevivido a vientos y mareas. Estaba cocido por lo que no hubo que recordar  los trucos para que no se quedara duro. Yo conozco dos: uno congelarlo que se que funciona y hay quien dice que hay que pegarle esto ya no podía asegurarlo. También se puede comprar cocido y se ahorra uno la paliza. 

Para hacer la receta necesitamos: Pulpo, patatas, dos hojas de laurel, caldo, sal, pimenton, aceite de oliva virgen extra.

Cocemos las patatas en el caldo, con las hojas de laurel y sal hasta que estén cocidas y enteras. En el mismo caldo calentamos el pulpo.

Hacemos una cama con las patatas cortadas en rebanadas, el pulpo en laminas finas y añadimos por encima el pimentón y el aceite.



Buen provecho.

Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 

domingo, 29 de enero de 2017

Sobras sorpresa



Noche de sábado con película a fin de mes. Hasta quedan algunas botellas de vino no consumidas en navidades, de modo que se puede elegir. El resto van a ser sobras. Imaginación al poder.

Dos hongos (contados); un puñado de espinacas, un bote de bechamel cuya fecha de caducidad se acerca peligrosamente, unas lonchas de queso havarti. Y otras de pavo trufado también pidiendo ser comidas con cierta prisa. Cuatro obleas para tacos mejicanos desparejadas. Sal, pimienta, especias al gusto.


Rehogamos la verdura lavada y troceada. Fácil. Luego, el montaje en sí:


En cada oblea una loncha de pavo trufado, queso havarti, verdura y bechamel. Se enrollan bien, se espolvorean con queso rallado y se les da un golpe de horno. Primero para calentarlas, y luego grill para dorar.


Emplatar, decorar con más imaginación, y servir con 


Un blanco amarillo-verdoso, suave, con toque fresco y un sabor persistente, muy afrutado a pesar de que también posee un final ácido. Por cierto, inmejorable relación calidad-precio. Tres euros y medio. 






Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

viernes, 20 de enero de 2017

Arroz meloso con hongos y verdura



Cuchara, es lo que piden estas fechas. Necesitamos arroz, hongos (valen champiñones si es el caso), zanahoria, judías verdes, cebolla, ajo, guisantes, y cualquier otra verdura de temporada. Sal, caldo casero, pimienta, aceite de oliva, tomate y azafrán (o colorante alimentario, o pimentón dulce, o dejarlo pálido que tampoco pasa nada). 

Mientras rehogamos la verdura lavada ponemos a calentar el caldo. 



En este plato es mejor que haya caldo suficiente, aunque sobre. Siempre puede hacerse con él una sopa de ajo para la cena. Una vez bien rehogada la verdura se dora el arroz con ella, el azafrán y/o el pimentón en caso de usarlo. Se incorpora el caldo y se va dejando hacer a fuego lento.


Removerlo con cuchara de palo hará que la textura sea melosa, muy semejante a la de un risotto. Es necesario ir añadiendo caldo hirviente poco a poco para mantener el equilibrio de cocción y que el arroz se haga sin secarse y sin quedar en exceso caldoso. El resultado viene a ser como podéis ver.


Desde luego, os ayudará a combatir el frío y os saldrá barato. Que aproveche.



Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

sábado, 14 de enero de 2017

Patatas manchegas



La receta tiene muchos nombres: patatas en caldo, Tojunto, patatas con pollo camperas...Básicamente se trata de un plato de cuchara adecuado para días fríos y presupuestos ateridos. 

Necesitamos unos trocitos de pollo: unas alas, o algo de pechuga, esa ración que no daría para una persona a menos que vaya bien acompañada. 

Patatas, claro. Cebolla, ajo, pimiento verde, pimienta recién molida, un par de clavos de especia, laurel, pimentón dulce o picante, vino blanco, caldo -mejor casero-, aceite de oliva y sal.

En una sartén de porcelana o una cazuela de barro ponemos a dorar el pollo, los ajos, la cebolla y el pimiento, todo picado en tamaño homogéneo. Doramos también las patatas, incorporamos el laurel, el vino, y le damos un hervor fuerte para que reduzca.

Añadimos el clavo, el pimentón, la pimienta, la sal y el caldo. Dejamos cocer suavemente hasta que el guiso espese. Si se prefiere, se puede chafar una de las patatas para que adquiera más consistencia. Y a disfrutarlo. Bueno, bonito, barato.


Imagen propia, bajo la misma licencia que el blog.

jueves, 12 de enero de 2017

Algarrobas



Me declaro amante del chocolate en todas sus variedades, y en los últimos tiempos las noticias sobre como se obtiene el cacao me han llevado a plantearme la búsqueda de otras alternativas mas cercanas y sostenibles. 





Una de ellas la descubrí en el Ecomercado que se celebra todos los meses en Granada. La empresa se llama Caroube.net y es un portal web dedicado íntegramente a la algarroba, ellos se han especializado en vender de forma online, todo tipo de productos en dónde la materia prima es la algarroba  de la que se hace entre otras cosas, pan, chocolate, magdalenas, cervezas, miel, tortitas... 

La algarroba mayormente se utiliza para alimentar a los animales, como casi siempre ignorando los beneficios del consumo humano.
Rica en carbohidratos, energética, muy baja en grasas, alto contenido en fibra, rica en taninos, y estos contienen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes, antioxidantes entre otras muchas.

También es mineralizante, rica en vitaminas A, B1, B2,B3,B6,B9,C,E...




Nuestra cata ha sido de dos productos, de las madalenas de algarroba y el chocolate.

Las madalenas se llaman Bio - Rikas de Algarroba. Sus ingredientes: harina de algarroba, de espelta. aceite de oliva y otros. El sabor se asemeja mucho al de las madalenas tradicionales con un toque mas suave y diferente. 

El chocolate apto para celiacos ya que no tiene gluten, no está sometido a refinados mecánicos, no tiene ni cafeína ni teobromina, adecuado para niños. Entre sus ingredientes encontramos, azúcar de caña, manteca de cacao de agricultura ecológica, algarroba y aromas naturales. 

En cuanto al sabor me recordaba al chocolate con un toque a café y ciertamente nada tiene que envidiar al chocolate de toda la vida.

Por lo dicho y otras tantas cosas que encontrareis en la página que os comparto por ahí abajo os animo a degustarlos.


Para saber más:




Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 








jueves, 5 de enero de 2017

Boletus con lo que se tercie



Boletus edulis. Esos hongos que veis. Son de lo más agradecido, por cierto. Sirven para revueltos, tortillas, acompañamiento de guisos, guarniciones. Incluso, como veréis, para solucionar una cena sencilla con una patata -una sola, hermosa- unos dientes de ajo y los boletus. 

La patata se pela, lava, seca, corta en cubos homogéneos y se pone a freír para que quede dorada por fuera y blandita por dentro. Con su salsa, será una patata brava.

Los boletus se cortan en láminas. y se ponen en sartén con sal, pimienta y unas gotas de aceite de oliva.


Finalmente queda algo muy sencillo, discretamente escaso ('de buenas cenas están las sepulturas llenas') y sabroso. Aprovechad enero para los hongos: ya se pasó la chaladura de las fiestas, y no van a tirar el género. Mitad de precio, en este caso, literalmente.






Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.



martes, 3 de enero de 2017

Dorada a la panadera




Bajo el título 'a la panadera' suele englobarse una variedad de recetas preparadas con patata y verdura de temporada rehogadas a fuego lento. En esta ocasión se trata de pescado, una dorada.

Para empezar necesitamos patatas, cebolla, champiñones (u otras setas), pimiento verde, sal, aceite de oliva y pimienta. Pelar, lavar, secar, salpimentar, y a la sartén a fuego vivo al inicio, y luego lento. Se trata de dejar el conjunto a medio hacer, más o menos así:


Escurrimos bien, y colocamos sobre una bandeja para horno. Encima la dorada, con la piel hacia arriba. Se hace en pocos minutos a unos 160º. Depende del gusto personal sobre lo hecho que se prefiere el pescado.


Es optativo añadir unas gotas de zumo de limón y/o un poco de vino blanco seco al pescado antes de llevarlo al horno. Y, por supuesto, sirve para cualquier día festivo de los que aún faltan en navidades.





Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.



lunes, 2 de enero de 2017

Un poco diabólica



Una cerveza curiosa por varias razones. Las cervezas francesas no suelen ser fuertes, sin embargo esta oscila entre los 8.5º que veis y los 12º de la variedad extra. El proceso de fermentación dura quince días, con una levadura especial y un alto contenido en malta.

Esperaríamos una bebida de sabor fuerte y muy acentuado: todo lo contrario, resulta dorada, turbia a la vista, poco espumosa y engañosamente suave.

Acompaña platos fuertes, en especial fondue o quesos azules. Si podéis probarla, atreveos. La botella que veis es de 750 cc. Perfecta para dos personas.




Imagen propia, bajo la misma licencia que el blog.




Para saber más: