domingo, 30 de abril de 2017

Arte1: la posibilidad es infinita.



Como casi todos los comienzos, fue casual. Una calle conocida, una mañana de esas que se llaman 'administrativas' (o cómo rellenar impresos, chupar cola y poner a prueba la paciencia), entramos por fin a tomar una birra fresquita. 

El lugar sumaba puntos por segundos. Madera rústica, hasta un columpio de aquellos de tablón y soga. Una estantería donde intercambiar libros y juegos de mesa. Gente agradable tras la barra, tapa vegana. O no, a escoger.


Ayer hubo una reunión. Leer poemas propios. Hasta prosa poética (que no encaja en casi ningún sitio). Bastante gente. Joven. Atrevidos o tímidos, atentos, leyendo en formatos muy lejanos del papel manuscrito. Por completo distinto a la primera experiencia, tan encorsetada. Claro que hay que usar alguna táctica (con la estrategia ya diseñada): 


la broma inevitable, el minichaparrón que dura medio minuto, los treinta segundos de mirada directa, sonrisa de rompehielos y se acaba. En mi caso, claro: evidentemente podía -por edad- ser el padre del 80% de la cuadrilla. Algo obvio que se pasa enseguida. Lo demás, genial. Buenos poetas (chicas y chicos). Algún pánico escénico, esas cosas le suceden a mucha gente, seguro que la próxima ya no es tan grave. Muchas ideas, intercambios, opiniones. 


Y (para mí, claro) una Ainhoa capaz de hacer aplaudir al aforo, por la calidad y porque la vida da más tablas que el Oscar, y la seguridad se gana ganándole al miedo. Desde ese estratégico lugar en el cual eres invisible para cámaras, móviles y aforo, disfruté viéndola sonrojarse (fijo que lo negará, fijo) con la ovación. Luego salí de la nada y me tocó a mi jugar mi juego, con mucho menos mérito porque conozco muchos más trucos, perro viejo. 

Y os recomiendo el bar. Encarecidamente. Será, si nada raro sucede, una cantera de experimentos, novedades y retos.


Imágenes propias, tomadas con el permiso de los propietarios y de los que aceptaron salir, bajo la misma licencia que el blog.



Nota:  https://www.facebook.com/arte1granada/  para ver y saber más del lugar y el evento.

6 comentarios:

  1. ¡Genial! Da gusto como se renuevan las tertulias de escritores.

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  2. Ya te digo. Gente con ganas de decir cosas, escribir cosas, inventar e inventarse. Muy buen rollo. Gracias por tu comentario.

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  3. Sería estupendo que cundiera el ejemplo y volvieran las antiguas tertulias a los cafés y a los bares.
    Estoy segura de que Ainhoa y tu estuvisteis geniales.

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  4. En realidad era una tertulia (o varias, en grupitos) solo que la cerveza ha desterrado al café con leche XD. Y, desde luego, Ainhoa estuvo genial. Gracias por tu comentario, Ambar.

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  5. Estos sitios merecen la pena ser descubiertos para disfrutar y compartir en buen ambiente y mejor compañía.
    ¡A disfrutar!
    Un saludo

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  6. Eso hicimos, Carmen. Lo pasamos genial. Y me ahorro la carta de birras, porque ya se que no eres birrera. También había vinos...XDDD

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