domingo, 20 de agosto de 2017

Coto y bogavante en agosto, mejor que en diciembre.






A veces la vida te sorprende y te encuentras un ofertón: Bogavante cocido a menos de diez euros y con celebración el fin de semana. No me lo pensé dos veces, con lo que me ahorré me traje una delicatessen japonesa, bolas de pulpo y un Coto blanco de 2016.




Una ensalada, con lechuga, zanahoria, cebolla, aceitunas, pepinillos, uvas blancas, y unos espárragos y por supuesto el bogavante. Parte de las patas y el cuerpo lo dejamos para comerlo solo y disfrutarlo sin aderezos.


En cuanto al vino de Bodegas Coto, situadas en Oion (Rioja Alavesa), nos sorprendió: ya habíamos probado su tinto, decidimos aventurarnos a catar el blanco. Con una mezcla de Viura, Verdejo, y Sauvignon Blanc, su sabor nos resultó familiar, y perfecto para maridar con nuestra cena.

Las uvas proceden de su viñedo de la Carbonera, a 840 metros de altitud, en su cata, fresco en nariz y boca que recuerda a frutas blancas y dando paso a un sabor cítrico. Su temperatura para servir entre 7 y 8 grados. Ideal para acompañar, mariscos, y pescados.


Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 









jueves, 3 de agosto de 2017

Solaguen: ecos de la Rioja (Alavesa)

Después de un inicio de verano de idas y venidas, carreras y calores, Guille y yo decidimos que era tiempo de darnos un respiro. Frutos del mar, encurtidos, tomate, lechuga y arroz y la mesa está servida. 







Como acompañamiento vinícola nos decantamos por Solaguen Viura (blanco) La bodega se encuentra en Labastida, (Rioja Alavesa). Es un vino joven, el mas temprano en cosecharse,  de sabor afrutado y con una moderada graduación alcohólica. De acidez media y complejos aromas, a mi entender lo hace más seco que afrutado.

De precio medio, e  ideal para acompañar un aperitivo, o con un buen arroz, pasta, pescado, marisco y ensalada, y con queso, todo eso lo teníamos en la cena en pequeñas cantidades, y fue un éxito.



Imágenes propias, bajo la misma licencia que el Blog. 

domingo, 23 de julio de 2017

Croquetas viajeras/Kroketa bidaiariak



Todos hemos oído contar la típica historia de una persona (generalmente una señora de hace medio siglo) que de repente siente deseo de comer algo muy especial: envía entonces a su chófer o a un taxista a buscar una caja de esos dulces, o una mariscada a Galicia, o lo que se le haya metido en la cabeza.

Alguna vez hemos viajado  a algún lugar y nos hemos traído algo de la gastronomía local con lo que se nos ha hecho la boca agua, otros hemos viajado fuera de casa por diversos motivos. En cada visita la maleta se llena de todo lo bueno del hogar que en ningún sitio podemos encontrar. También los famosos paquetes de correos en los que venia un trozo de ese lugar que añoramos.

Una mezcla de todo eso son nuestras croquetas, normalmente la ración son once, pero tuvimos la suerte que Irune nos viera cara de hambre y pusiera 13.

Para nosotros las mejores croquetas del mundo son las del Umandi


Una besamel cremosa, jamón serrano delicioso y nunca salado,  una cobertura que resiste mil kilometros, calores y hambre canina de dos.

En cuanto al restaurante, destacar que Aitor e Irune te hacen sentir en casa, una carta variada, de calidad y una cocina más que profesional. Para todos aquellos que queráis conocer la cocina del Norte, y lugares que no son los de siempre. 


Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 

Ainhoa y Guille. 

domingo, 9 de julio de 2017

Experimentos chinos



Es posible que hayáis probado la receta: sopa agripicante, sobre la que se discute siempre si es originaria de la cocina de Pekín o de la de Sichuan. En este caso, va a dar lo mismo.

La teoría es que existen culturas muy distintas que utilizan comidas o bebidas bien calientes, o muy picantes, o ambas cosas, para refrescarse. Hemos visto esos vasos de té moruno echando humo y consumidos del trago en el desierto. Y nadie se muere por hacerlo. Al revés. Se refresca.

A grandes males, grandes remedios. Me envasé el cuenco de sopa. No tengo cobayas a mano, ni tampoco creo que se dejaran convencer. Podéis imaginarlo. Casi un dibujo animado de esos en los que el personaje se pone rojo, llora (no, los ojos no se salen de sus cuencas), echa humo por las narices, moquea y suda transformado en una fuente.

Y luego, milagro, te refrescas. Mucho. Tanto como para poder dormir en vez de pasar otra noche en una poza de sudor vuelta y vuelta. Conste que no os lo recomiendo (a cada loco, su receta), pero sí sostengo que funciona.

Para científicos, osados y demás, la fórmula:





Imagen propia, bajo la misma licencia que el blog.



jueves, 29 de junio de 2017

Ajoblanco.







Para el calor sin misericordia tenemos dos variedades de lo que se suele llamar gazpacho. El que ahora nos parece más común, con base de tomate, y la versión antigua: el ajoblanco.

El gazpacho rojo, el de tomate, es conocido en todas partes. Sin embargo se trata de una receta casi de anteayer, que no encontramos en ningún recetario antes del siglo XIX. El tomate tuvo mala prensa desde que llegó de América. Popularmente se consideraba una planta venenosa. O sospechosa. En principio era cara, por supuesto. No se fiaban de él.

Sin embargo, el ajoblanco tiene solera. Romana. Era entonces un plato común, tanto en su  variedad modesta y popular, con base de harina de habas secas, como en la versión que hoy solemos consumir y que entonces pocos podían permitirse, o no a diario: la de almendras.

Existen variedades infinitas. Aquí tenéis una:

Necesitamos cien gramos de almendras crudas y peladas, la misma cantidad de miga de pan duro, agua muy fría, aceite de oliva virgen, sal, pimienta, entre uno y dos dientes de ajo, y unas uvas. Variedad, la que prefiráis.

La miga se remoja en agua helada. Se añaden las almendras, los ajos, el aceite, la sal y la pimienta. Batidora hasta conseguir una sopa muy blanca con una ligera textura, nunca aguada. De ahí a la nevera.

Se consume muy frío, decorado con unos granos de uva. También existen variantes a la hora de decorar, de modo que imaginación y probadlo. No os defraudará. 



Wikimedia Commons.

lunes, 19 de junio de 2017

El viento de los locos.









Hego haizea, ero haizea 

(viento del sur, viento de locos)


Desde que tengo uso de razón he escuchado esta frase en casa y en el pueblo, y hoy es uno de esos días. Aquí el viento del Sur o Solano se asocia con la locura y las brujas. Por lo que si cualquier persona se sale de sus casillas, o del tiesto, actuando de manera exagerada o extraña se achaca al viento del sur. 

En mis carnes he sufrido dolores de cabeza y siendo verano, mas aplatanamiento de lo normal. Esta noche curiosamente la ventana, se abría y cerraba a su gusto: sin duda un viento plomizo  y pesado nos habla de  sorgiñas (brujas), que salen  gustosas a volar y hacer de las suyas. Son días en los que todo puede suceder. 

 Tienen fama de devoradores de nieve por sus temperaturas altas y humedad. Muy propicios a que  den  incendios forestales cuando soplan. Asociados a migrañas y a los suicidios y accidentes.

Ciertamente después de mucho tiempo y habiendo salido por las calles de mi pueblo de origen es cierto que mucha gente peculiar sale estos días a que les ventile las azoteas. 

Así que si el viento de los locos sale por vuestra casa un analgésico y cuidadito con encontraros con brujas y locos. 


Imagen propia, bajo la misma licencia que el Blog. 










lunes, 15 de mayo de 2017

Horno María Diezma: pan de toda la vida





De nuevo en el marco del Ecomercado de Granada os presentamos los productos ecológicos del Horno María Diezma




Además de lo clásico, su pan de kamut integral es una novedad. No sólo está buenísimo, sino que resiste días sin endurecerse y -si es necesario- aguanta muy bien tras ser descongelado. También destacar las magdalenas de centeno, el integral de trigo, y la variedad de productos explicados al detalle por Samuel. 




No os lo perdáis. Para aprender, probar, atreverse y descubrir sabores, historias y curiosidades. Como nosotros, esperaréis el primer sábado de mes para charlar y llenar la bolsa del pan. 


Para saber más: 




Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

Bodegas Lureño: Calidad ecológica.







Hoy os quiero hablar de la familia Martín y sus bodegas enclavadas en Lugros, localidad situada en la comarca de Guadix, provincia de Granada.

Son una gente estupenda y agradable a la cual no dejamos de saludar cada vez que visitamos el Ecomercado. Bodega Lureño.






En esta ocasión nos llevamos una botella de tinto Lureño de 2009, Merlot de su viñedo ecológico "La Solana", un vino de maceración corta y envejecimiento de seis meses en roble francés. La producción es artesanal, desde la recolección hasta el etiquetado. 





De color rojo intenso, aroma a frutos negros y rojos con un toque ahumado, ideal para acompañar carnes y frutos secos y postre como el membrillo.

Nosotros lo acompañamos de un buen chuletón de buey a la parrilla, como podéis ver mas abajo. 



Después de catarlo nos pareció que tenia un sabor intenso en nariz y boca, combinando muy bien con la carne y con quesos curados. Una muy buena experiencia que esperamos repetir.


Imagenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 

domingo, 30 de abril de 2017

Arte1: la posibilidad es infinita.



Como casi todos los comienzos, fue casual. Una calle conocida, una mañana de esas que se llaman 'administrativas' (o cómo rellenar impresos, chupar cola y poner a prueba la paciencia), entramos por fin a tomar una birra fresquita. 

El lugar sumaba puntos por segundos. Madera rústica, hasta un columpio de aquellos de tablón y soga. Una estantería donde intercambiar libros y juegos de mesa. Gente agradable tras la barra, tapa vegana. O no, a escoger.


Ayer hubo una reunión. Leer poemas propios. Hasta prosa poética (que no encaja en casi ningún sitio). Bastante gente. Joven. Atrevidos o tímidos, atentos, leyendo en formatos muy lejanos del papel manuscrito. Por completo distinto a la primera experiencia, tan encorsetada. Claro que hay que usar alguna táctica (con la estrategia ya diseñada): 


la broma inevitable, el minichaparrón que dura medio minuto, los treinta segundos de mirada directa, sonrisa de rompehielos y se acaba. En mi caso, claro: evidentemente podía -por edad- ser el padre del 80% de la cuadrilla. Algo obvio que se pasa enseguida. Lo demás, genial. Buenos poetas (chicas y chicos). Algún pánico escénico, esas cosas le suceden a mucha gente, seguro que la próxima ya no es tan grave. Muchas ideas, intercambios, opiniones. 


Y (para mí, claro) una Ainhoa capaz de hacer aplaudir al aforo, por la calidad y porque la vida da más tablas que el Oscar, y la seguridad se gana ganándole al miedo. Desde ese estratégico lugar en el cual eres invisible para cámaras, móviles y aforo, disfruté viéndola sonrojarse (fijo que lo negará, fijo) con la ovación. Luego salí de la nada y me tocó a mi jugar mi juego, con mucho menos mérito porque conozco muchos más trucos, perro viejo. 

Y os recomiendo el bar. Encarecidamente. Será, si nada raro sucede, una cantera de experimentos, novedades y retos.


Imágenes propias, tomadas con el permiso de los propietarios y de los que aceptaron salir, bajo la misma licencia que el blog.



Nota:  https://www.facebook.com/arte1granada/  para ver y saber más del lugar y el evento.

martes, 25 de abril de 2017

La vieja Buchaca: el buen queso.






El  23 de Abril acudimos al  Festival Viva la Vega: entre los puestos encontramos mucho que ver, aprender y sobre todo no dejamos de sorprendernos. Entre ellos, el  de Quesos la Vieja Buchaca.


Muy amablemente nos dieron información y degustamos sus maravillosos productos. La vieja Buchaca es un homenaje a los antiguos pastores que iban con su mochila o buchaca donde guardaban la pitanza durante sus largas jornadas de trabajo.

La empresa nace en 2014 teniendo como objetivo crear un queso de cabra cien por cien ecológico. Las cabras pastan libremente en el parque natural de la  sierra de Huétor Santillán,  en la provincia de Granada.




Entre sus productos vimos quesos untables, a las finas hierbas, o con pimentón, quesos de leche cruda con alholva, entre otras exquisiteces. 





Siendo sinceros caímos en la tentación y nos trajimos para casa el de leche cruda con alholva. 





Es un queso semicurado de sabor intenso que recuerda al lugar de donde proviene la materia prima, con gusto  a alholva, y ligeramente a nuez. 

Os invitamos a que visitéis su página y os dejéis seducir  por sus sabores. 


Imagenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 



domingo, 23 de abril de 2017

Pimientos del piquillo con...




Lo realmente importante es que los pimientos sean de calidad. El resto será justo esto: restos convertidos en otra cosa.

En este caso concreto teníamos un trocito de bacalao guisado con tomate y patatas, y una muestra (literal) de judías blancas de las buenas, cocidas. Tras asegurarse de que no quedan espinas, se trituran juntas las tres cosas.

Se pone a calentar muy lentamente la mezcla. Mientras tanto, con (otros) pimientos de piquillo, su jugo, unas gotas de aceite, sal y pimienta se elabora una salsa de pimientos, que es eso mismo bien conjuntado y pasado por la batidora.


Se rellenan los pimientos que habíamos apartado con la farsa de la que hablamos más arriba. Se ha de hacer despacito, intentando no romperlos y que queden con buen aspecto.


Finalmente, se calientan en la salsa. Servidos en cazuelitas de barro quedan bastante estéticos. 


Para resumir, hemos usado un bote de pimientos, varios restos, diez minutos de gas y (si se desea, es optativo) unas rebanadas de pan tostado para no dejar nada sin rebañar. Y no es porque lo diga yo, pero estaba buenísimo. 



Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

miércoles, 12 de abril de 2017

¿Qué es celebrar?




Todo el mundo lo sabe. Es festejar algo, reunirse para hacerlo, esas cosas. Y es una palabra muy vieja. En su origen proviene de la raíz protoindoeuropea *kel- (movimiento, rapidez). De ahí se convirtió en el latín celeber (concurrido, abundante). Y luego se quedó más o menos en eso: gente que se reúne para comer y beber -a ser posible, abundantemente- con un motivo concreto y feliz.

Un motivo puede ser un cumpleaños. Echemos una ojeada, porque comemos con los ojos. Imaginaos alguien a quien le gusta el pescado. Un presupuesto ajustadísimo. Y la fiesta, que es lo importante. ¿Con los ojos?  Mirad.


Son mejillones al vapor, aromatizados con hierbas. También hay empanadillas de atún, calamares a la romana, un par de eso llamado 'muslitos de cangrejo'. Langostinos cocidos (congelados, claro). Una salsa rosa hecha a mano y unos panecillos de centeno como tentempié. Veamos mejor:


Los canapés de la derecha llevan mantequilla, trucha ahumada y unas briznas de espinaca cruda finamente cortada. Los otros, aguacate, unas láminas de atún en lata (al natural) y un langostino coronado con la misma salsa rosa. Nos falta...



Amatista Moscato Blanco es un vino de aguja o frizante, elaborado con uva de la variedad moscatel de Alejandría, bajo la D.O. Valencia. Supermercados Aldi, 3.50 €. El resto de la cena, mismo supermercado. Si hacéis cuentas, veréis qué flipada.

Eso si: el tiempo dedicado, estirar el mantel, volver a lavar las copas y la vajilla japonesa, la música, los besos, y los “cumpleaños feliz” no tienen precio. Ni falta que hace.



Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.



sábado, 8 de abril de 2017

A.A Montes Orientales: Cualquier ayuda es bienvenida.




El  ecomercado del que os venimos hablando en las ultimas entradas también tiene espacio para la solidaridad y el apoyo para aquellos que no pueden defenderse del abandono y la inconsciencia de algunos humanos.

Fue un placer charlar con la gente de A.A Montes Orientales de Granada, que hace una gran labor contra el maltrato y el abandono animal. 



En su stand encontramos variedad de objetos que vendían a muy buenos precios, para sufragar  los gastos. 

Cuando nos encontramos con este tipo de iniciativas podemos ayudar monetariamente, aunque  necesitan  otras cosas: Mantas para que los animales no pasen frío, pienso, tiempo que es un recurso muy importante y nuestras habilidades, ya que muchas veces una nueva idea puede cambiar su mundo.

¡Os invitamos a que los conozcáis!


Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog.




lunes, 3 de abril de 2017

Lucio: milenario oro verde



El Ecomercado de Granada, que se celebra cada primer sábado de mes, es siempre una ocasión para la sorpresa. Entre los puestos apretados, con sus toldos blancos a la orilla del río, destacaba uno. Muy completo, con audiovisual, maqueta topográfica y el atractivo añadido de poder participar en un concurso sobre la marcha ganando (si era el caso) una botella de aceite de oliva de 250 cc. Hasta apadrinar un olivo.


Tenían una larga historia aquellos árboles. A fines de la época visigoda, en el siglo VII, una grave sequía de siete años devastó el olivar. Se importaron entonces desde Túnez, de la variedad denominada ‘argentata’, capaces de soportar la sequía, la aridez y la pobreza de los suelos. Es la variedad llamada ‘Lucio’, la más antigua documentada al suroeste de Europa.

Las respuestas del concurso incluían tales datos. También saber que existen aún numerosos ejemplares que superan los 650 años. Conseguimos nuestras botellas de aceite, aprendimos muchas cosas y nos sorprendimos. Tanto como para compartir unos enlaces que os permitirán no sólo averiguar detalles, sino conocer más de cerca la zona, los árboles, la almazara. E incluso adquirir su producto. Merece la pena.








Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

sábado, 25 de marzo de 2017

Bendito arroz



 Haciendo acopio de lo que había en la nevera hicimos un arroz con lo que hubiera. Unos pimientos, cebolla, champiñones, un poco panceta,ajos, caldo, arroz, cúrcuma, sal, pimienta y laurel.




 Ponemos un poco de aceite en una cazuela, un ajo y una hoja de laurel, añadimos el arroz y después el caldo y dejamos que se consuma


Por otra parte troceamos los demás ingredientes y los vamos añadiendo a la sartén en la que antes hemos puesto un poco de aceite, salpimentamos y esperamos hasta que este hecho.


Añadimos el arroz y la cúrcuma y mezclamos. Tenemos una receta, rica, sana y barata. Buen provecho.



Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 


martes, 14 de marzo de 2017

Dos cincuenta, con fondo de alacena



Carnicero de barrio y de confianza, dos cincuenta (euros) de puntas de costilla de cerdo. Se ponen a marinar en una fuente de barro con sal, pimienta, miel, romero, cúrcuma y una cerveza, preferiblemente tostada.

Una vez han reposado, se escurren y se colocan en una sartén frotada con un diente de ajo crudo. 


Según van tostándose en su jugo, se añade poco a poco el resto de la marinada: como podéis ver, queda casi caramelizado.


Con un tomate en trozos, que aproveche. Y como siempre hay quienes comen más, unas patatas fritas en gajos estarían bien para 'hacer crecer' la comida sin irse del presupuesto previsto.




Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

lunes, 13 de marzo de 2017

Que nos den calabazas (de cena)



Para hacer una crema de calabaza hace falta calabaza, claro. Pelarla, quitarle las semillas, trocearla y cocerla en agua con sal o -mejor- en caldo de verduras. Luego hay que pasarla bien por la batidora o por el pasapuré manual de toda la vida. Y, en una u otra opción, por el colador chino. Se trata de obtener una textura lo más sedosa posible.

Aparte se tuestan o se fríen unos trocitos de pan duro. Con eso basta, pero si tenéis restos de jamón serrano tampoco estorba cortarlos en virutas y tostarlos un poco.

Lo demás, facilísimo: se calienta la crema, se rectifica de sal, se añade pimienta negra molida y se presenta con sus virutas de jamón y el pan tostado/frito.


Acompañado de una tortilla de patata, cebolla y pimiento rojo es una cena barata, sana y calentita. La crema que os sobre puede congelarse perfectamente. Buen provecho.





Imágenes 2 y 3: propias, bajo la misma licencia que el blog.

viernes, 10 de marzo de 2017

Coliflor al queso tostado


File:Chou-fleur 01.jpg


Coliflor. No hay medias tintas: o gusta, o no gusta. Para quienes se quejan del intenso olor que desprende al cocerla, tenemos el 'truco de la abuela'. Se pone una rebanada de pan cortada gruesa sobre la tapa de la olla, y absorbe el olor. O, por lo menos, lo reduce bastante.

A menos que se trate de una coliflor pequeña o de un caldero muy grande, para cocerla es necesario separarla en 'arbolitos'. Puede hacerse en agua salada o en caldo de verdura, al gusto. El tiempo de cocción va a depender del grosor de los trozos, aunque se recomienda que quede más bien entera, ya que luego irá al horno.

Cocida y bien escurrida, se frota una fuente o cazuela de barro con un diente de ajo crudo. Se van colocando los arbolitos y los quesos que hayamos decidido emplear en capas sueltas. Añadir sal, pimienta molida, nuez moscada u otras especias es optativo.

Por último se vierte nata (de leche o de soja), se espolvorea con queso rallado y se pone primero a calentar y luego a gratinar al grill fuerte.



Barato y lucido: que os aproveche.





Imagen 2: Propia, bajo la misma licencia que el blog.

martes, 31 de enero de 2017

Pulpo con solera.





Estos últimos meses, hemos ido llenando el congelador y bendita cuesta de enero ahora tocaba tirar de todo ello.

Entre esas cosas había un par de tentáculos de pulpo que habían sobrevivido a vientos y mareas. Estaba cocido por lo que no hubo que recordar  los trucos para que no se quedara duro. Yo conozco dos: uno congelarlo que se que funciona y hay quien dice que hay que pegarle esto ya no podía asegurarlo. También se puede comprar cocido y se ahorra uno la paliza. 

Para hacer la receta necesitamos: Pulpo, patatas, dos hojas de laurel, caldo, sal, pimenton, aceite de oliva virgen extra.

Cocemos las patatas en el caldo, con las hojas de laurel y sal hasta que estén cocidas y enteras. En el mismo caldo calentamos el pulpo.

Hacemos una cama con las patatas cortadas en rebanadas, el pulpo en laminas finas y añadimos por encima el pimentón y el aceite.



Buen provecho.

Imágenes propias bajo la misma licencia que el Blog. 

domingo, 29 de enero de 2017

Sobras sorpresa



Noche de sábado con película a fin de mes. Hasta quedan algunas botellas de vino no consumidas en navidades, de modo que se puede elegir. El resto van a ser sobras. Imaginación al poder.

Dos hongos (contados); un puñado de espinacas, un bote de bechamel cuya fecha de caducidad se acerca peligrosamente, unas lonchas de queso havarti. Y otras de pavo trufado también pidiendo ser comidas con cierta prisa. Cuatro obleas para tacos mejicanos desparejadas. Sal, pimienta, especias al gusto.


Rehogamos la verdura lavada y troceada. Fácil. Luego, el montaje en sí:


En cada oblea una loncha de pavo trufado, queso havarti, verdura y bechamel. Se enrollan bien, se espolvorean con queso rallado y se les da un golpe de horno. Primero para calentarlas, y luego grill para dorar.


Emplatar, decorar con más imaginación, y servir con 


Un blanco amarillo-verdoso, suave, con toque fresco y un sabor persistente, muy afrutado a pesar de que también posee un final ácido. Por cierto, inmejorable relación calidad-precio. Tres euros y medio. 






Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.