lunes, 27 de junio de 2016

Barbadillo, Castillo de San Diego 2015.




La vida nos trae buenos momentos y encuentros y uno de ellos ha sido este vino blanco que conocía de nombre, pero que hasta ahora no hemos tenido el placer de probar.

En una de nuestras salidas de caza encontramos a un caballero que nos hablo muy bien de él y nos animó a degustarlo.
Por lo que mientras lo metíamos en el frigorífico para que alcanzara su temperatura nos pusimos a investigar un poco más.

Barbadillo Castillo de San Diego 2015 es un vino gaditano blanco seco; aunque ya se elaboraba a finales del siglo XIX no se empezó a embotellar hasta 1975, y es uno de los vinos blancos andaluces más vendidos.

Está hecho con uva blanca palomino, la temperatura óptima para servirlo es entre 6 y 8 grados. Marida perfectamente con pescados, mariscos y  shushi.

A la vista es blanco con reflejos verdes, al olfato afrutado y con matices cítricos, al gusto es fresco y ligero y no hay nada que temer si se toma con moderación.

El precio de la botella ronda los cuatro euros.

Nosotros tuvimos la suerte de encontrar a muy buen precio unos gambones de Huelva por lo que como se ve en la foto es con lo que acompañamos el vino.


Para saber mas:




Imagen propia bajo la misma licencia que el Blog. 



Dorada al horno con verduras.







Necesitamos una dorada de ración, porque el acompañamiento es abundante y resulta un plato completo. Por supuesto, eso dependerá del hambre de los comensales, y de  cuantos van a comer. Esta es una receta para dos.


Cortamos unas patatas 'panadera', zanahoria, cebolla morada, ajos, pimiento rojo y verde, y la verdura de temporada que tengáis a mano y sea de vuestro gusto. En muy poco aceite de oliva dejamos que sude y se ablande, más o menos la mitad del tiempo que tardaría en hacerse del todo.



En la bandeja de horno ponemos un poco de aceite, la verdura y la dorada sobre ella, con la piel hacia abajo. Dejamos hacer a 150º unos diez minutos, le damos la vuelta al pescado y ya el tiempo restante depende de cómo de hecho os guste. Cinco minutos para poco hecho, por ejemplo.



Queda emplatar, y disfrutarlo.




Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.

miércoles, 15 de junio de 2016

Colorear y crecer





Cuando somos  niños nos  encanta dibujar y colorear, las cajas de colores y aquellas líneas negras y dibujos en blanco esperando que les diéramos vida. Los años van pasando y parece que hay cosas que ya no se  pueden hacer, se es demasiado mayor.  

Curiosamente desde hace unos pocos años, se ha puesto muy de moda que los adultos pinten: mándalas, composiciones que estimulen la imaginación y liberen nuestro niño interior. Hay muchos artículos que hablan de sus beneficios, que muchos pueblos antiguos  hacían ritos y costumbres similares,  para  acercarse a la divinidad.

Mi idea es  compartir mi experiencia con este tipo de actividad creativa. No hace falta comprarse un cuaderno, podemos hacer nosotros mismos los dibujos y después colorearlos, en internet también existen plantillas, o simplemente comprar  un cuaderno que nos estimule.

Los hay de millares de temáticas, de jardines, de flores, celtas, de personajes de libros, series, películas...Si tenemos niños podemos pintar con ellos y convertirlo en una actividad en familia. Seguramente los más pequeños  pintarán  en el cuaderno del adulto y viceversa, creando obras de arte.

Como actividad individual es entretenida, diferente, evocadora. Cualquier momento es bueno y el resultado puede acabar colgado y enmarcado en alguna pared dando un punto de originalidad a nuestro hogar. También pueden ser parte de un regalo o tarjeta de felicitación.

Hay quien dice que es otra manera de meditar, también puede ser una buena  forma de abrir la mente y dejar que nos empape una lluvia de ideas.

En resumen si os gusta colorear, hacer algo diferente, o no habéis encontrado vuestra manera de desconectar os animo a que lo probéis.





Imagen propia bajo la misma licencia que el Blog.