sábado, 14 de noviembre de 2015

Fabes marineras: Grumete antes de navegar mira esto!!!



Muchas de nuestras recetas las vamos creando a base de probar otros platos, de inspiración, de compartir trucos y recetas con amigos, y como no haciendo variaciones de recetas que encontramos, en restaurantes, revistas, en la red y otros medios.

Esta es una versión mas económica de las fabes con almejas. Ademas de una fusión ya que estas  son navarras y mas parecidas a los judiones de La Granja.

Vamos al tema que la cocina se enfría.



Necesitamos: Cebolla, zanahoria, calabaza, mejillones, caldo de pescado, judías en nuestro caso ya cocidas, laurel, ajo, sal, pimienta y aceite de oliva.



Picamos las verduras y las ponemos a pochar, nosotros las pusimos en una cazuela de barro, mientras lavamos los judiones con agua para eliminar el liquido conservante.



Cierto es que es mas sano y mas recomendable que las alubias sean cocinadas en casa por nosotros mismos. Encontramos estas similares a los famosos judiones y no tienen nada que envidiarles.



Cuando la verdura esté pochada le añadimos el caldo de pescado, un poco del agua de cocción de los mejillones, una hoja de laurel y se deja hervir durante diez minutos a fuego muy lento. 



Le añadimos el pimentón y sal y pimienta si lo necesita, los judiones y los mejillones, nosotros le pusimos unos berberechos en conserva por darle otro toque, y se lo dio.



Aquí está el resultado: lo maridamos con cerveza de Abadía, de origen Belga. La receta traída por Carlos V y sus frailes a España allá por el siglo XVI.

De ella ya os hablaremos en otra ocasión.


Fotografías propias bajo la misma licencia que el Blog.

Pasta de otoño oliendo a trufas...



Si os gustan la trufa y las setas, resulta un plato aromático, diferente, y fácil de hacer. Los ingredientes: pasta con setas, nata, mousse de trufa y trufa en sí (el botecito de cristal, trufa conservada en aceite de oliva).

Mientras se cuece la pasta -atención a los tiempos de cocción, cuando en pasta fresca pone 'dos minutos' es eso, ni un segundo más- en una cazuela de barro se pone a calentar la nata, la mousse de trufa y una pizca de trufa. Una pizca, apenas la punta de una cucharilla de café. 



Cocida y escurrida la pasta, mezclar en la cazuela sin que llegue a hervir. Poner queso parmesano rallado o añadir un poco más de trufa al plato es opcional.


Buen otoño, y mejor provecho.

Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.