lunes, 9 de marzo de 2015

Kumquat o Fortunella: bizcocho.




Somos gente curiosa y nos encanta probar todo tipo de nuevas experiencias ya sean vitales, o culinarias.

Esta vez os vamos a presentar una nueva amiga que descubrimos hace un par de meses en nuestra frutería habitual, se le dan varios nombres: el mas fácil es el de naranja china.

Son pequeñas, redondas y naranjas claro. Con un sabor mas dulce en la cáscara y mas fuerte y ácido por dentro. Nos sorprendió gratamente su sabor tanto solo como en compañía de otros sabores. Ademas es una fuente alta de vitamina C. 

Suele utilizarse para repostería y para hacer mermeladas, chutney, hasta encurtidos. Nosotros la hemos utilizado para macerar carne, en ensaladas y para este bizcocho de naranja china y cacao.





Ingredientes: Huevos, harina, estevia, kumquats, un yogurth de chocolate o similar, cacao en polvo y levadura.

Batimos los huevos y vamos añadiendo los ingredientes, los Kumquat yo los añadí con cascara y cortados en trozos que se vieran.



El molde lo enharinamos un poquito y antes podemos ponerle un poco de mantequilla para que luego sea mas fácil desmoldar. 

Precalentamos el horno un cuarto de hora a 180 y después para dentro durante una media hora.

Este es el resultado:



Aquí os dejo el enlace de la Wikipedia sobre el fruto para que os culturicéis.



https://es.wikipedia.org/wiki/Fortunella


Buena semana!!!!

Imágenes propias bajo la misma licencia de el Blog. 








domingo, 8 de marzo de 2015

Solomillo campero.



Los ingredientes que veis incluyen también mirar en el cajón de la verdura: ese par de pimientos, alguna cebolleta, aquella zanahoria...
El solomillo puede cambiarse por pollo u otra carne que tengáis a mano. 






Hay que dejar marinar la carne salpimentada con las verduras.Puede llevar un poco de vino, zumo de limón y naranja y un chorrito de aceite. Si no hay prisa, cuanto más tiempo marine, mejor.

Luego es necesario sellar la carne y las setas, por separado. 



Después se añade la verdura marinada y el jugo a las setas y se deja evaporar antes de mezclarlo con la nata de soja (o nata de cocina, eso al gusto) 


Falta un golpe de batidora (o de pasapuré), calentar sin que llegue a hervir...


Buscar la cazuela de barro (en éste caso) y dejar que se mezclen bien los sabores. Calentito...a la mesa.




Y muy buen provecho.


Imágenes propias, bajo la misma licencia que el blog.