viernes, 30 de mayo de 2014

Señales



En mis escritos suelo repetir bastante el concepto del paso del tiempo.  La vida nos enseña, y cuantos más años tenemos somos más sabios.
No entiendo la cultura imperante en los medios de comunicación y en otros ámbitos de esta sociedad, ficticia, que premia la juventud y la belleza.

Por si fuera poco vamos por este mundo siempre hacia delante, como  atravesando un túnel sin fin del cual no  vemos la salida.

Cuando nos detenemos  sólo tenemos dos objetivos: el pasado, la entrada del túnel y todo lo que dejamos detrás sin solucionar, y el futuro  lo que haremos cuando salgamos de él.

La lástima es que nos perdemos mucho. y entre  ello las señales que la vida nos regala cada día: una canción que suena en la radio, un oasis en una mañana difícil, un arcoíris después de una buena tormenta.

Eso y mucho más puede significar  un alivio  para nuestra alma y nuestro corazoncito, que bastante sufren, y para nuestra mente esa que siempre  llevamos a ciento cuarenta.

Dudamos, nos cuesta decidir qué camino tomar, todo son incógnitas  desde qué ropa vamos a usar hasta qué vamos a leer o a hacer antes de acostarnos.
Otras decisiones se relacionan con qué dirección tomar en nuestras  vidas  y en ocasiones vamos espaciando en el tiempo el tomarlas por miedo, dejadez o simplemente por olvido.

La vida da una lección que nos enseña, normalmente si es pronto nos la da de buenas maneras, hasta con una caricia, pero si huimos,  nos paramos o simplemente pensamos en tomar lo que creemos un atajo, tarde o temprano daremos de bruces con un lastre derivado de no haber tomado la decisión, o de no haber hecho algo.

Todo en esta vida fluye, desde la sangre en nuestras venas, la savia de los árboles, los ríos hasta la energía que nos rodea, creando un todo.  Nada sucede ni más tarde ni más temprano que cuando debe suceder.

Por eso cuando abráis los ojos hacedlo hacia  lo  que os rodea, sed parte de ese fluir, que os llevará a esas señales que os alegrarán el  día, os recordarán que hay algo  que hacer o  alguien a quien  llamar.
De esa manera damos y recibimos, nos retroalimentamos en unión con los demás.


Fuente Imagen: Propia. 


domingo, 25 de mayo de 2014

Gazpacho de trigueros (o de espárragos verdes de cultivo).



De temporada, fácil, sano y barato (o casi gratis, si podéis coger espárragos trigueros).

Necesitamos un trozo de pan duro, un manojo pequeño de espárragos por comensal, aceite de oliva, sal, y pimienta. La decoración puede ser sencilla, como las puntas de espárragos de la imagen, o más sofisticada: huevo duro picado, jamón serrano en tiritas, trocitos de pan frito, verdura en cubitos...o ninguna.

Eliminamos las partes duras de los espárragos. Los escaldamos en agua hirviendo unos tres minutos, escurrimos y dejamos enfriar.

Una vez fríos se baten en la batidora (o similar) junto con el aceite, pan duro, agua, sal y pimienta. Colamos muy bien, mejor con un colador chino, antes de ponerlo en la nevera. Decorar antes de servir.


Imagen: Propia, bajo la misma licencia que el blog.


domingo, 18 de mayo de 2014

Réprobos: Purgatorio o infierno.



Este fin de semana nos sobraron obleas de una mejicanada. Con un poco de imaginación y recordando a nuestros amigos los Réprobos de Talavan, les dedicamos nuestra receta.



Como veis nos sobraron tres obleas, estas son de trigo y las hay también de maíz. 


Las obleas se cortan en triángulos como los gorros de los réprobos. Ademas necesitamos lo que veis, aceite de oliva, un yogurth tipo griego, limón y azúcar, pepinillos, salsa muy picante, salsa de tomate a la siciliana, mostaza de Dijon a la antigua, y papel de cocina.

Ponemos el aceite en una sartén y cuando este muy caliente vamos friendo los triángulos, cuando estén dorados los ponemos a escurrir sobre el papel de cocina y dejamos que se enfríen. 


Mientras, preparamos las salsas:

Salsa Purgatorio

Se pican muy pequeños los pepinillos y se mezclan con el yogurth griego, pimienta, y unas gotas de limón.

Salsa Infierno  

Ponemos juntas la salsa siciliana con la salsa picante, (al gusto y cuidadito no vaya luego a ser peor el remedio que la enfermedad) la punta de una cucharilla de mostaza y otro tanto de azúcar.






Esperamos que lo disfrutéis y nos lo contéis. Buen provecho y cuidadito con el Infierno. 


Aquí os dejamos el enlace sobre los Réprobos de Talaván que contamos en nuestro Blog. 



Fuente Imágenes, propia, receta Juan Palomo yo me lo guiso yo me lo como.




miércoles, 14 de mayo de 2014

Cafés Pendientes.



Hace más o menos un año que navegando por la red  encontré una historia que ocurría en Italia, en este caso en un café de Nápoles. Una persona entraba y pedía un café: le llamó la atención que la gente no solo pagaba su café sino que algunos dejaban dos o tres cafés pagados para personas que lo solicitaran.

Preguntó al camarero, y este le dijo  que eran cafés para personas que los pidieran y hasta pudo comprobar que había quien entraba y preguntaba por los cafés pendientes.

Quizá la historia no es así punto por punto, pero lo que si es cierto es que la iniciativa tuvo éxito y cada vez se suman más cafeterías, bares, tabernas, y la gente ha respondido de manera espectacular.

Yo misma he visto crecer en su página la cantidad de lugares y de ideas que tiene la gente, que entre todos se puede hacer mucho.  Ya no solo son cafés,  son bocadillos, son comidas, y ante todo mucha ilusión.
Muchas veces no sabemos cómo ayudar a los demás, como contribuir a que el prójimo esté mejor sin la incertidumbre de que no llegue ese dinero o esa ayuda.
Yo doy fe de haber contribuido en la ciudad en la que vivo, estoy segura de que los cafés han llegado y sin duda a alguien le han servido de combustible para seguir adelante.

Por eso os animo a que visitéis su página y busquéis el lugar más cercano donde dejar vuestro café pendiente. Si tenéis un negocio que pueda inscribirse y seguir ayudando a esta iniciativa, os animo a visitar su página y a buscar en el mapa.

Enhorabuena a los que habéis hecho esto  posible, y gracias por todo lo que estáis haciendo, y a todos los que participáis.
He aquí nuestra pequeña semilla para que Cafés Pendientes siga creciendo y llegando cada vez a más gente.


Gracias 

Fuente Imagen: Encontrada en internet. 

Su pagina http://cafespendientes.es/

sábado, 10 de mayo de 2014

Huerta o jardín vertical en botellas de plástico.



El problema no suele ser la falta de interés ni la curiosidad o el deseo de probar algo nuevo. El problema es el espacio. Para minimizarlo, y para quienes tengan interés, ganas y curiosidad, ahí va este enlace paso a paso. Funciona. E incluso, por si lo del huerto os parece demasiado y con dos macetas ya está petado el minibalcón, puede ser un jardín colgante. Todo consiste siempre en probar a ver si funciona lo poco. Ya se pensará en lo demás.




Imagen y vídeo bajo licencia Creative Commons.

lunes, 5 de mayo de 2014

Salas de espera.


En estos últimos tiempos de forma directa o indirecta he estado en estos lugares de transito de historias individuales y grupales similares y diferentes.
He sido protagonista de la incertidumbre, del miedo, de la espera en la antesala del paraíso o el infierno dependiendo de lo que espere al otro lado de la puerta.

No es un mal lugar para hacer un estudio de esta sociedad nuestra, quizá podamos pensar en las urgencias pero en esos lugares las cosas trascurren a otro ritmo y en otra dirección.


Pasillos y salas de linóleo, algunas inmensas, otras minúsculas, unas con ventanas y otras escondidas en semisótanos olvidados por la mayoría de los mortales,  transitados por unos pocos que sueñan con volver a vivir la siguiente primavera.

A primeras horas la gente se resiste a llegar, los asientos están semiocupados, los trabajadores llegan con sus vidas y sus uniformes, vistiéndose de profesionales, dejando en la medida de lo posible sus planes para dentro de un rato.

Hay grandes personas en estos mundos, que se desviven por los pacientes haciendo que su estancia en un servicio sea mejor sin pedir nada a cambio.
También hay grandes pacientes que aunque tengan la pata colgando o más problemas que muchos lo primero es una palabra amable y un buenos días.

Nadie hemos nacido sabiendo, y seguro que a todos nos ha tocado algún aprendiz, la broma es: sí, sí tiene que aprender pero que sea en barba ajena.
Son lugares idóneos para aquellos que apelan a la caridad de los que son más vulnerables o están más indefensos. No juzgo ya, que nunca se sabe si no seremos nosotros los que tengamos que hacer un estudio de mercado antes de vender los pañuelos, o de pedir para poder comer.

Se miran relojes, pantallas, se charla de cualquier cosa que haga por unos momentos olvidar cual es el motivo de la visita. Se entablan conversaciones de cinco minutos, o de siglos si las visitas  son bastante frecuentes.

Más o menos todos somos igual de vulnerables estemos solos o acompañados, las miradas se pierden,  otras se buscan. La gente se impacienta ya que uno sabe cuándo entra allí pero no cuando saldrá.
Los hay primerizos, los hay que han estado tanto que ya calientan banquillo y saben todos los trucos: hasta les dan puntos para una cubertería.

Hay algo que si he aprendido cuando estoy en esos lugares, a ser amable y a la vez firme, he estado en los dos lados en el de paciente y en el de profesional y para nadie es fácil.

 Unos por que acuden con miedo, incertidumbre sin  saber. Los otros por que a diario durante su jornada ven decenas de historias, de vidas, de miradas que volverán.

Posiblemente como pacientes conozcamos a nuestro médico de cabecera o especialista, pero ellos no siempre saben quiénes somos: un historial y datos escritos en la última visita.
Que dios os guarde la salud, si os toca estar en una sala de espera. Mucha paciencia, y suerte.

Fuente de imagen: Wikipedia, wikimedia commons. User: and Author Giftapper.